Nosotros
¡Bienvenidos!
No encerrarse, sino construir puentes
Puente entre personas y culturas: En tierras extrañas con frecuencia uno se siente solo – y no solamente por estar en un país diferente. Por lo tanto, nuestra Comunidad ofrece varios grupos abiertos y círculos para todos. Hacemos música, meditamos, leemos, celebramos fiestas y nos reunimos para diferentes eventos.
Puente hacia el país y su gente: Todos los días en nuestra Parroquia se celebra una Misa en idioma castellano. Muchos peruanos se sienten como en casa en nuestra Parroquia. También por medio de la Partnerschaft Perú-Friburgo (Pacto de Hermandad), desde hace 39 años, nuestra Comunidad está ligada a diversas regiones del país. Nosotros vivimos un contacto vivo con nuestros hermanos de Tablada de Lurín a través de una guardería, donde atendemos a niños de entre 1 a 6 años con un grado crítico de desnutrición.
Puente hacia Dios: Por medio de meditaciones y grupos de discusión, catequesis y servicios religiosos compartimos nuestra fe experimentando así el sentido más profundo de nuestra vida.
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¡Ayúdennos a “construir puentes”!
P. Peter Seibt
Párroco
Nuestra Historia
A través de la fe y el esfuerzo comunitario
En 1951, el Padre José Mauermann llegó a Lima, proveniente de su servicio sacerdotal en China. Inicialmente destinado a servir a la comunidad china en la Parroquia San Felipe, pronto se dio cuenta de que este proyecto no prosperaba, por lo que decidió fundar una comunidad de habla alemana. Junto al Sr. Urdanivia y su esposa la Sra. Helga von Schalburg, recorrieron Lima en su Oldsmobile buscando a los católicos de habla alemana a través de las direcciones que había recibido de conocidos. Poco a poco, así se fue formando la comunidad.
Mientras no contaban con un templo propio, las misas en alemán se celebraban todos los domingos a las 10:30 a.m. en la Capilla del Colegio «La Reparación». Después, comenzó la búsqueda de un terreno para construir una iglesia, el cual se encontró en la Avenida Dos de Mayo. Las propietarias de este terreno, dos ancianas de apellido Gandolfo, vivían justo detrás de la parcela. El Padre Mauermann se acercó a ellas para preguntar si el terreno estaba en venta y, al recibir una respuesta afirmativa, envió una carta a Bonn, Alemania donde se aprobó el proyecto y se pagó por el terreno.
Con la adquisición del terreno, el Padre Mauermann propuso la creación de un Consejo Parroquial, encargado de supervisar la construcción. El Sr. Saredi se encargó de la edificación de la casa parroquial, mientras que el Sr. Tgetgel tomó las riendas de la construcción de la iglesia. El primer Consejo Parroquial estuvo integrado por la Sra. Schmitz, el Sr. y la Sra. Urdanivia, y el Sr. Guillermo Cornejo, con Helga von Schalburg como la primera secretaria y el Sr. Wolff a cargo de la contabilidad.
Con el terreno asegurado, comenzaron los trabajos de construcción, que contaron con la ayuda de muchos alemanes católicos y no católicos. Los señores Moll, Freitag y Bachmann donaron dinero, ladrillos y materiales como aluminio. La Sra. Stahl, una anciana generosa, vendió una casa y donó el dinero a la construcción de la iglesia. Así, cada quien contribuyó con lo que podía.
Cuando finalmente se completó la casa parroquial, la caja estaba vacía. El Padre Mauermann, conocido por su frugalidad, ahorró cada centavo, incluso en su alimentación. Mientras tanto, cada primer viernes del mes, el comedor de la parroquia se transformaba en un espacio litúrgico, y la mesa se convertía en altar.
El 6 de marzo de 1960, un representante del Secretariado para Comunidades Alemanas en el extranjero, el Sr. Prelado Wittenau, llegó desde Bonn, Alemania, para la colocación de la primera piedra de la iglesia. Traía consigo un cheque por el valor de 5.000 dólares estadounidenses. A la ceremonia también asistieron representantes de la Comunidad Evangélica-Luterana y de la Comunidad Judía, así como el Obispo auxiliar de Lima, Mons. Mario Cornejo.
Con el tiempo, bajo la dirección de Mater Angela, se fundó un coro parroquial que ensayaba todos los lunes por la noche, de 8:00 a 10:00 p.m.
Después de la jubilación del Padre Mauermann, varios sacerdotes se encargaron de la Parroquia San José. El P. Wesselmann estuvo a cargo durante dos años, seguido por el P. Heinrich Rosner (4 años), P. Bernhard Hombach (4 años), P. Wilfrid Woitschek (4 años), P. Carlos Pfeiffer (3 años), P. Wolfgang Klock (14 años), P. Bernhard Schneider (5 años), P. Tiberiu Szeles (11 años) y, desde 2019, P. Peter Seibt.
